«23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo». Mateo 14:23
Cuando leemos en la Biblia la vida ministerial de nuestro Señor Jesucristo, nos damos cuenta de que cada día Él hacía diferentes cosas; un día predicaba el Sermón del Monte, otro día sanaba a un paralítico, otro daba vista a los ciegos, otro a liberar a un endemoniado; pero, lo que sí era una constante en su vida, era su tiempo de Oración con Su Padre. Jesús se apartaba para orar a Dios, para clamar, para interceder, para ser fortalecido con la Presencia de Su Padre Celestial y la Unción del Espíritu Santo. Y si Jesús lo hizo, cuanto más nosotros en estos tiempos donde se están sucediendo cosas terribles en todas las esferas de la sociedad. Vamos a mencionar 3 beneficios por el cual debemos permanecer firmes en la oración:
1. La Oración nos permite vencer las tentaciones (Mateo 26:41)
Constantemente estamos siendo atacados por un enemigo espiritual, Satanás, quien usa las debilidades de nuestra carne para tentarnos. La razón principal por la que somos débiles ante las tentaciones, pruebas y circunstancias, es porque no estamos orando lo suficiente. Por lo tanto, la manera de vencer las tentaciones es dedicando tiempo a la oración, tal como nos enseña la Palabra en 1 Tesalonicenses 5:17. No basta solo orar cuando somos tentados, porque no es suficiente, es de vital importancia orar a Dios diariamente, para vencer las armas del enemigo. Madurando y creciendo en un nivel alto en la oración, con ayuda del Espíritu Santo podremos vencer toda tentación del enemigo.
Debemos fortalecernos cada día en la Palabra y en la oración, así como un atleta de alto rendimiento mantiene su constancia.
La Oración nos permite recibir las bendiciones (Mateo 21:22)
Cuando nos mantenemos una vida de intimidad con el Señor, se abren las ventanas de los cielos a nuestro favor y descenderán lluvias de bendiciones a nuestras vidas, en el nombre de Jesús. Debemos hacerlo con fe en lo más profundo de nuestro ser.
La Oración abre nuestros oídos espirituales (Hechos 22:17-18)
Cuando mantenemos una oración ferviente al Señor, empezamos a escuchar la voz de Dios por medio de Su Santo Espíritu, que nos guía, nos direcciona y nos advierte ante un peligro, así como al apóstol Pablo, el Señor le adviertió que saliera de Jerusalén y fuera hacia los gentiles, ya que ellos no iban a escuchar el testimonio de Cristo. Así, también nos habla a los hijos que obedecen, caminan y permanecen en la oración al Señor.
En nuestra vida cristiana, es importante mantener una intimidad con el Señor por medio de la oración. A través de una vida de oración podemos sentir Su Presencia, seremos libres de toda condenación, tendremos sanidad física y espiritual, seremos bendecidos y desarrollaremos nuestros oídos espirituales para escuchar su voz.
Te invito a que oremos juntos
Puedes empezar a cultivar una vida de oración hoy mismo, solo repite estas palabras con toda la reverencia y respeto que se merece nuestro Dios: «Señor, hoy reconozco lo importante que es la oración para mi vida, necesito que me ayudes a vencer mis tentaciones, escuchar tu voz y recibir tu favor. Perdóname por todos mis pecados y hoy te doy las riendas de mi vida, en el nombre de Cristo Jesús… Amén»







