“Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí… después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. Lucas 22:19-20
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. Juan 3:17-18
INTRODUCCIÓN
Observamos 3 procesos en el discipulado de Jesús con su manada: 1) El llamado a seguirle; 2) Las Enseñanzas del León; 3) Poner en práctica la Lección. Los discípulos aprendían a caminar como una manada; Jesús, conociendo sus impedimentos, luchas y dificultades, termina llevándolos: A “la Roca del León”, donde el resultado final va a salir a la luz. ¡El desafío apenas estaba comenzando!
LA ESCUELA DEL LEÓN
El llamado de Jesús era decisivo para una vida de formación como manada, muchos querían, pero nunca calculaban el precio de seguir al León: El Joven Rico no entendió (Mt 19:21); NI el Escriba (Mt 8:22). Jesús llamó a: Simón Pedro Lc 5:8-11; Los Dos hermanos de Pedro. Mt 4:19-20; Jacobo y Juan. Mt 4:20-22; Mt 9:9; Jesús halló a Felipe y lo llamó. Jn 1:43. Y ellos: ¡dejándolo todo! O mejor dicho, dejando que el plan de Dios dirija y gobierne toda su vida. En esta escuela los discípulos tuvieron varios éxitos y aciertos, pero en el examen de Jesús hubo estas dificultades: Jesús les enseña, pero ellos no entienden. Lc 22:35-38; Discutían y tenían disputa sobre quién era el mayor. Lc 9:46-48; Fracasaron con el joven lunático. Lc 17:15-17; Jesús les reprochaba su incredulidad. Mateo 14:31. Los discípulos no entendieron el estándar del Precio del discipulado del Maestro. ¿Qué quería mostrarnos Jesús?
LUCHANDO CON LA NATURALEZA SALVAJE
En la Frase: “Señor… permítame primero” (Mt 8:21-22), El “cómodo yo” salió a la luz y pesó más que el precio de seguir al León. Las palabras: “Señor” y “Déjame primero” están totalmente opuestas en sentido, entre sí. Designar a “Jesús como Señor” y poner en primer lugar sus propios deseos e intereses fue el error de ese discípulo. “Enterrar a mi padre” es honroso, pero esta expresión común es: “Déjame esperar hasta que reciba mi herencia”. El problema no es la familia, sino: Esconder, “la comodidad del Yo” en la familia; esto es un obstáculo para seguir a Jesús. El fracaso de los discípulos evidencia que la caída de Adán operaba en toda la humanidad (Ro 5:12-14). La manada eran buenos oidores, pero solo eran creyentes teóricos sin ninguna experiencia profunda. El Pecado Nos convirtió en Fieras salvajes, indomables en un disfraz de gatitos sin carácter de Fe frente al León.
EN LA ROCA DEL LEÓN
Entrando en la Gran Roca del León (El Aposento Alto) “acontece lo que el León quería que sucediera”. (Mr 14:14-17). La manada es llevada al aposento como una presa es arrinconada por su Depredador. Cómo el depredador tras la carne, así Jesús saca a la luz el Problema de la manada: “Su Carnalidad”, “Una carnalidad muy bien escondida y disfrazada” operaba en toda la humanidad, aquí notaremos:
- Engaño y Traición: Jesús anuncia la traición de Judas. Mr 14:18.
- Jesús anuncia que todos lo abandonaran. Mr 14:27.
- Desconfianza y desunión: Discutían buscando el traidor. Lc 22:23.
- Orgullo, vanagloria, rebeldía: Quien sería el mayor. Lc 22:24.
- Traición, cobardía, egoísmo, mentiras: Jesús anuncia la negación de Pedro. Lc 22:31-34.
- Vida de Oración apagada, Religiosidad, dormidos a causa de la tristeza. Lc 22:45.
- Fracaso total: Todos abandonan al León. Por eso, “la Gran decisión del León no fue devorar la humanidad para condenación”, sino ¡morir por su manada! Jn 3:17-18; Jn 1:29.
CONCLUSIÓN
Seguir a Jesús es ser formados, una experiencia con la Palabra es clave para tener una vida cristiana legítima.





























































