Discipulado

Discípulos firmes en la Fé

«18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» Mateo 28:18-19

Después de haber aceptado a Jesucristo como tu Señor y Salvador, el siguiente paso en tu jornada espiritual es el bautismo. Si nunca has sido bautizado, de allí lo importante de tener conciencia del paso que vas a dar y avanzar en ello.

¿Por qué debería bautizarme?

Para poder totalmente responderla, es importante entender el origen y el verdadero significado del bautismo en agua.

  1. En el principio de los Evangelios, antes del inicio del ministerio de Jesús, leemos acerca de Juan el Bautista, quien era llamado de tal manera porque bautizaba a la gente en el Río Jordán. Mientras el predicaba un mensaje de arrepentimiento y de volverse a Dios, invitaba a sus seguidores a que se humillaran y se bautizaran en agua para indicar y demostrar que estaban “lavando” su viejo estilo de vida, de esta forma aceptando el mensaje que Juan predicaba.
  2. Después, leemos que ¡Jesús mismo aprobó esto al ser bautizado por Juan! Por medio de este acto, Jesús hizo una demostración y declaración pública de Su deseo de seguir al Padre. Mientras Él era bautizado, leemos que el Espíritu Santo descendió sobre El y el Padre públicamente lo acepto como Su propio hijo y hasta expresó Su placer en la obediencia de Él. Esto se convirtió en un momento decisivo para Jesús. Ya que solamente después de este momento comenzamos a ver a Jesús enseñando con autoridad y haciendo milagros en Su ministerio.

En Sus últimos momentos con los discípulos, Jesús los anima a continuar esta práctica (Mateo 28:18-19).

¿Por qué entonces debo realizar un Discipulado Responsable?

  1. Porque cuando se lleva a cabo un discipulado responsable en la vida de los nuevos creyentes se hace notoria la decisión y confesión pública del bautizo con la capacidad propia de decisión y luego la permanencia de la persona en el amor a Dios y se activa una disposición por servir y continuar haciendo la tarea de evangelización por los de su casa, familia, trabajo y donde tenga oportunidad para dar testimonio de la obra transformadora de Dios en su vida.
  2. Porque a través del discipulado responsable podemos enseñar la visión (ellos CONOCEN), se ENTIENDE y se ACEPTA, ¡y por consiguiente se AMA la Visión dando así continuidad a nuestro lema de GANAR, EDIFICAR y ENVIAR!.

HAGAMOS JUNTOS LA TAREA RESPONSABLE para tener RESULTADOS RESPONSABLES y que perduren en el caminar de la FE.

Un Discipulado Responsable permite tener
discípulos firmes en la Fé