Representa una gran bendición tener al alcance las promesas de Dios. Un salvador que promete nunca dejar ni abandonar su promesa de ¡proveer incesantemente para sus hijos! Son estas promesas las que nos mantienen firmes y confiados en los momentos difíciles y duros. Ciertamente, en la vida tendremos aflicciones, donde no existirá otra alternativa sino confiar en las promesas de Dios. ¡No hay otro plan, no hay otra opción! Veamos en Salmos 37:19-25, se nos habla de algunos de las bendiciones o promesas que Jehová tiene para con nosotros y se recalca que siempre veremos la provisión, la herencia y la guía de nuestro Señor, Él promete sostenernos e impulsarnos y reafirma que somos justos.
¿Qué será ser Justo?
Es ser recto y justificado delante de Dios; el ser justo es una virtud no muy común en estos tiempos; es también ser aceptable para Dios. Noé fue la primera persona en la Biblia que se llama justa: “Noé era un hombre justo, irreprensible en su generación. Noé caminó con Dios” (Génesis 6: 9). Aquí vemos los dos aspectos de ser justos: Primero, hacer lo correcto (ser irreprensible) y segundo, tener una relación con Dios (caminar con Dios); esto nos permitirá disfrutar a plenitud de las promesas de Dios para nuestro caminar en Cristo Jesús.
¿Cómo puedo recibir la promesa y disfrutar de ella?
El Salmista David experimento esto de una manera personal y real. Él logró ver a lo largo de su vida y su caminar con el Señor ¡la provisión y el cuidado de Dios diariamente! Aún en los últimos días de su vida y en su vejez declaró: “yo fui joven, y ya soy viejo, pero nunca vi desamparado al hombre bueno ni jamás vi a sus hijos pedir limosna” (Salmos 37:25). El rey David alcanzó a ver durante su vida que solo aquellos que buscaban al Señor experimentaban su bendición, tal como lo escribió en Salmos 34:10.
¿Cuál es el resultado de experimentar esta promesa en nuestras vidas?
Fielmente ¡Él tiene cuidado de nosotros! No hay por qué vivir llenos de preocupación, el Señor, nunca olvidará lo prometido, ni nos desamparará, solamente vive continuamente dependiendo de Él. Sé parte de esa descendencia justa que está bajo la cobertura poderosa de Dios en provisión y direccionamiento; permítete vivir en su promesa, lo cual alcanzará a tus generaciones, solamente cree y confía; Él les llenará de consagración, santidad y restitución. Romanos 1:17 «Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Más el justo por la fe vivirá».







