«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas». Mateo 22:37-40 RVR1960
Nuestro Señor Jesucristo resumió todos los escritos de la Ley y los profetas en estos dos mandamientos, los religiosos del momento no solo hacían énfasis en los 10 mandamientos, sino, que habían establecido más de seiscientas leyes para poder agradar a Dios. Aun en nuestro tiempo estamos más enfocados en lo que no se debe hacer que en lo que debemos hacer. Nuestro amado Jesús nos simplificó el ser un seguidor de Él, y es que en vez de estar preocupándonos de lo que no podemos hacer, debiéramos concentrarnos en aquello que sí podemos hacer que es amar a Dios y a los demás, si hacemos esto entonces por naturaleza guardamos todos los mandamientos y viviremos en comunión con nuestro Dios Todopoderoso.
Reflexionemos
Siempre repito esta frase: “Conocer a Dios es amarle, amarle es servirle y servirle da alegría a nuestras vidas en el caminar” entonces preguntémonos: ¿lo que hago, lo hago por amor a Dios? ¿Si digo que le amo, estoy dispuesto a sacrificar lo que me gusta con tal de agradar a Dios?
Oremos
Amado Padre Celestial, hoy te pedimos en el nombre de Jesucristo que nos enamores cada día más y que nosotros mostremos nuestro amor a ti no solo de palabras sino con hechos, que en cada cosa que podamos hacer en la vida mostremos tu amor y así cumplir con tus mandamientos. Amén.
Ps Ana y Eliu Siso










