«Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios». Marcos 12:32-33 RVR1960
En estos versos encontramos las declaraciones de un maestro religioso del momento, nuestro Señor Jesucristo le hace ver que es muy acertado lo que dice y que está muy cerca del Reino de Dios, este hombre captó el propósito de la Ley de Dios, como a menudo se enfatiza en el Antiguo Testamento: el amor sincero es mejor que el cumplimiento externo y que la verdadera obediencia proviene del amor, pues, todo el Antiguo Testamento nos guía a Cristo. Cuando amamos a Dios por entero y nos interesamos en nuestro prójimo, como nos interesamos en nosotros mismos, cumplimos el propósito de los Diez Mandamientos y de las demás leyes del Antiguo Testamento. Dejemos que regulen nuestros pensamientos, nuestras decisiones y nuestras acciones.
Reflexionemos
Cuando no estemos seguros sobre qué hacer, preguntémonos cuál curso de acción demuestra mejor el amor a Dios y el amor al prójimo.
Oremos
Bendito Dios Todopoderoso entiendo que para tomar decisiones sabias debo dejarme guiar por el amor a ti primeramente y al prójimo, te agradecemos que nos inundes de tu amor y así poder ser guiados por el Santo Espíritu de Dios. Amén.
Ps Ana y Eliu Siso










