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¿Cómo es el cielo?

«Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman». 1 Corintios 2:9

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¿Cómo es el cielo? por Ps. Rafael Gutiérrez

No creo que haya alguien que no quisiera saber cómo es el cielo. Esto no es mera curiosidad, sin embargo, es como cuando nos preguntamos por algún lugar que nunca hemos visitado. Más bien, sabemos que el cielo es nuestro hogar final; el lugar en donde pasaremos toda la eternidad. ¿Por qué no vamos a querer saber cómo es el cielo?

Admitimos que la Biblia no responde a todas nuestras preguntas en cuanto al cielo. Una razón, es que el cielo es mucho más grande que cualquier cosa que nuestro entendimiento limitado pudiera jamás imaginar. Incluso, si Dios contestara a todas nuestras respuestas en cuanto al cielo ¡no podríamos entenderlo!, La Biblia dice: Sólo en el cielo podremos captar completamente su gloria, maravilla y gozo infinitos. Entonces cada uno de nosotros será, como la Biblia dice, «también participante de la gloria que será revelada» 1 Pedro 5:1. Pero, si la Biblia no nos dice todo lo que queremos saber en cuanto al cielo, o por el contrario, si nos dice todo lo que necesitamos saber. Sin excepción alguna, lo que nos dice en cuanto al cielo debe hacernos querer ir allá ¿Cómo, entonces, es el cielo? La Biblia nos dice por lo menos cuatro verdades importantes en cuanto al cielo.

1. El cielo es glorioso

Cuando al apóstol Juan se le dio una vislumbre de la grandiosidad del cielo, casi ni pudo hallar palabras para describirlo, comparándolo con los objetos más maravillosos en la tierra; sólo que mucho mayor: «teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal… Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio… La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero [Cristo] es su lumbrera» Apocalipsis 21:11,21,23.

¿Por qué es glorioso el cielo? No es sencillamente debido a su increíble belleza, abrumadora como será. El cielo es glorioso por una razón suprema: el cielo es la morada de Dios.

El cielo es glorioso por una razón suprema: es la morada de Dios.

2. El cielo es perfecto

En el cielo desaparecerá todo lo imperfecto. Como la Biblia dice: «cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá» 1 Corintios 13:10, NVI. Piense en todos los pecados y males que nos afligen ahora: enfermedad, muerte, soledad, temor, tristeza, tentación, desilusión, incapacidad, adicción, guerra, conflicto, ira, celos, codicia; la lista es casi interminable. Pero, ¡en el cielo no habrá nada de eso! Allá no existirá ni mal ni pecado; no habrá ni duda ni temor; toda desilusión y corazón habrá sanado. Una de las más grandes promesas de la Biblia en cuanto al cielo declara: «Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron…».

Más que eso, en el tiempo de Dios se nos dará nuevos cuerpos, cuerpos perfectos como el de Jesucristo después de su resurrección, libre de todas las limitaciones y fragilidades de nuestros cuerpos presentes. La Biblia dice: «Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es» 1 Juan 3:2.

3. El cielo es gozoso

El rey David declaró: «En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre» (Salmo 16.11). El cielo será un lugar de reunión gozosa con todos los que han ido allá antes de nosotros. El rey David con confianza expresó esta esperanza; después de la muerte de su hijo pequeño, declaró: «¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí» (2 Samuel 12.23). Cuando Cristo se transfiguró y su gloria celestial abrumó su apariencia terrenal, Moisés y Elías aparecieron del cielo con él en forma reconocible (Mateo 17.1-3).
Tal vez, sin embargo, usted se cohíbe de esto; no espera reunirse con alguien que le ha lastimado o alguien a quien usted ha lastimado. No se preocupe por eso, no obstante. En el cielo ellos serán perfectos; ¡y también usted!
El cielo es gozoso también porque allí todas nuestras preguntas recibirán respuesta. La vida puede ser confusa, y todos hemos estado junto a la tumba de un ser querido u observado como un gran mal parece estar ganando la partida, preguntándonos: «¿Por qué, Dios? ¿Por qué permitiste que esto sucediera? ¿Dónde estabas? Esto no tiene ningún sentido». Pero un día todas nuestras dudas y preguntas quedarán resueltas, y lo entenderemos. Pablo lo dice de esta manera: «Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido» (1 Corintios 13.12).
4.-El cielo es activo
No estaremos sentados en las nubes aburridos sin hacer nada. Más bien la Biblia dice que estaremos ocupados. ¡ Dios tiene un trabajo para que hagamos! «El trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán» (Apocalipsis 22. 3). La diferencia es que en esta vida nos cansamos y fatigamos, pero en el cielo nunca nos cansaremos porque tendremos energía ilimitada para servir a Cristo.
¿Qué haremos? La Biblia no lo dice exactamente; si lo hiciera, ¡probablemente no lo entenderíamos de todas maneras! Lo que sí hace, sin embargo, es decirnos que Dios nos concederá el privilegio de participar en el gobierno de Cristo sobre toda la creación: «y reinarán [ con él] por los siglos de los siglos» (Apocalipsis 22.5). ¡Definitivamente no nos aburriremos en el cielo!
Oremos: Señor te doy gracias por todo lo que has preparado para nosotros, gracias por la vida eterna, por ti porque eres la razón del querer estar en el cielo ayúdanos a tener la perspectiva correcta de la eternidad en el nombre de Jesús . Amén.
Preguntas para el grupo
1.- por que el cielo es glorioso?

2.- Que actividades haremos en el cielo?

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