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El regalo de la Vida Eterna

“Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 6:23

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El regalo de la Vida Eterna por Ps. Douglas Eliú Siso

Cuando la Biblia habla de la vida eterna, se refiere a un regalo de Dios que viene únicamente «a través de Cristo Jesús Señor nuestro». El apóstol Pablo en Romanos 6:23 “más el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”, un hombre puede merecer el infierno, pero no el cielo. El apóstol no dice que la paga de la justicia sea la vida eterna: no, sino que la vida eterna, incluso para los justos, es, un regalo de la gracia de Dios. E incluso este don de gracia viene por medio de Jesucristo nuestro Señor. Él solo lo ha conseguido; y se da a todos los que encuentran redención en su sangre. Un pecador va al infierno porque lo merece; un justo va al cielo porque Cristo murió por él y comunicó esa gracia por la cual su pecado es perdonado y su alma santificada. No podemos hacer ninguna obra para merecer la vida eterna, lo único que tenemos que hacer es reconocer nuestros pecados y aceptar a Cristo Jesús como Señor y Salvador y alcanzamos la vida eterna, al tener esta relación con nuestro Señor lo vamos a ver reflejado en nuestras obras. Las obras no salvan, pero el producto de una relación íntima con Dios, se vera reflejado en buenas obras.

Los creyentes no tienen que «esperar» para la vida eterna, porque no es algo que comienza cuando mueren. Más bien, la vida eterna empieza en el momento en que una persona ejercita su fe en Cristo. Es nuestra posesión actual. El texto de Juan 6:47 dice: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna”. Al igual lo repite en Juan 3:36 dice, «El que cree en el Hijo tiene vida eterna». Fíjese que el creyente «tiene» (tiempo presente) esta vida, no es un futuro, al momento de reconocer a Jesucristo como Señor, ya obtenemos vida eterna, lo que viene a ser nuestra posición actual en Cristo.

La vida eterna empieza en el momento en que una persona ejercita su fe en Cristo.

Importante tener presente esta verdad en nuestras vidas, Jesucristo pagó en la Cruz del Calvario por el perdón de nuestros pecados y nos dio el regalo de la salvación. Lo único que tenemos que hacer es aceptarla y para esto debemos tener fe como lo dice Romanos 5:1 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”, Tener fe en Cristo Jesús según este texto nos hace acreedores de paz con Dios, a la gracia de la salvación y a la bienaventurada esperanza de la eternidad con Cristo.

Oremos

Señor Jesús, reconozco que soy pecador y que, por causa de mis pecados, no puedo hacer nada para salvarme a mí mismo. Creo que moriste en la Cruz para pagar por mis pecados. Creo que resucitaste de entre los muertos para probar tu poder sobre la muerte. Te pido que me perdones por mis pecados, que vengas a mí y seas el Salvador y Señor de mi vida. En este momento confío en ti plenamente para mi salvación eterna. Gracias por este regalo de la Vida Eterna, lo recibo ahora y lo empiezo a vivir en este instante, y estoy seguro que el día que muera despertaré en el cielo. En tu Nombre, te alabo, te bendigo, te amo y te adoro mi amado Jesucristo. ¡Amén!

Preguntas a compartir en el Altar Familiar:

1. ¿Quiénes merecen el Cielo?
2. ¿Desde qué momento empiezo a disfrutar de la vida eterna, y por qué?

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