“Después del nacimiento de Matusalén, Enoc vivió en íntima comunión con Dios trescientos años más y tuvo otros hijos e hijas. Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años andando en íntima comunión con Dios. Y un día desapareció, porque Dios se lo llevó.”
Génesis 5:22-24 NTV
Caminar con Dios. La mayor parte de nuestra vida se gasta en trabajar y nuestro tiempo se llena con esfuerzo continuo para tratar de lograr metas o cosas que no trascienden a la eternidad. En la biblia encontramos solo dos personas que no vieron muerte, Enoc y Elías, personas que mantuvieron una relación muy estrecha con Dios, de amigos. Enoc, conocido porque camino con Dios la mayor parte de su vida, y según el escritor de Hebreos fue un hombre de testimonio de agradar a Dios; lo que le valió para que su nombre esté en la lista de los héroes de la fe y ser traspuesto a disfrutar de la presencia plena de Dios. La palabra nos exhorta que todo lo hagamos sea de hecho o de palabras, lo hagamos para Dios y de corazón, la verdad es que la mayoría de nosotros vivimos nuestro diario vivir pensando, cómo alcanzar nuestras metas, cubrir nuestras necesidades o satisfacer nuestros caprichos; estamos más interesados en cubrir nuestras necesidades inmediatas que vivir en pro de la eternidad. Enoc fue un hombre común y corriente, fue el padre del hombre más longevo registrado, y de muchos hijos que mantener, esto indica un hombre normal, pero con una peculiaridad, en todo lo que hacía, lo hizo caminando de la mano con Dios. Esto nos desafía a caminar de la mano con Dios en un mundo tan adverso y ajetreado que enfrentamos a diario, si lo hacemos marcaremos la diferencia seremos bendecidos y de bendición para todos.
Reflexionemos
¿En qué invertimos la mayor parte de nuestras vidas? ¿En qué o quién estamos enfocados en lo que hacemos? ¿Qué caracteriza nuestra vida de cristiano? ¿Agrada a Dios todo lo que hacemos? ¿Qué estoy haciendo para vivir mi vida caminando de la mano con Dios?
Oremos
Bendito Dios Todopoderoso, quiero darte gracias por la vida de Enoc, al dejarnos el ejemplo que un hombre común y corriente puede vivir la vida caminando de la mano contigo. Perdona cuando he estado más enfocado en cubrir mis necesidades que buscar primeramente de tu presencia y tu Reino, ayúdame a entender lo importante de caminar siempre contigo y esforzarme en todo momento para estar tomado de tu mano. Amén.
Ps Ana y Eliu Siso










