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Lo que me lleva a la Vida Eterna

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna». Juan 3:16

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Lo que me lleva a la Vida Eterna por Ps. Ana María Albornóz de Siso

Este es uno de los versículos más conocidos y citados de la Biblia. Se dice que ningún otro texto “resume de manera tan clara la relación de Dios con los seres humanos, así como el camino a la salvación”. Muchos de nosotros como cristianos nos gusta tener en nuestros carros este versículo y pancartas e incluso hay gente que pintan grafitis en las paredes con este versículo.

Muchas personas están convencidas de que Dios los ama, y creen que tienen garantizada la vida eterna, ahora la pregunta es: ¿Crees que Dios ha hecho algo para demostrarte que te ama? Por supuesto que si, Tal como lo dice Juan 3:16, Dios demostró que nos ama al enviar a su Hijo Jesús, a la tierra. Este vino para enseñarnos acerca de Dios y del Padre, y para morir por nosotros, esto es más que suficiente demostración del amor de Jesús para con nosotros.

A pesar de que como seres humanos nos enfermamos y envejecemos, Dios nos creó en amor para vivir eternamente. Desde el principio el Señor creó a Adán y a Eva para que fueran eternos, lamentablemente desobedecieron, pecaron y todos perdimos el privilegio de vivir eternamente en esta tierra, ya que toda acción tiene una consecuencia, pero hay una condición en este versículo de Juan 3:16 que si garantiza la vida eterna y es la frase “para que todo aquel que en el cree, no se pierda más tenga vida eterna”.

La condición es “creer” y creer en El implica obedecerle, Jesús ya cumplió su parte que es amarnos y pagar el precio del sacrificio en la cruz, ahora nos toca a nosotros cumplir con nuestra parte. Cuando el amor de Dios ha sido manifestado a nuestra vida, aprendemos a morir a nuestro yo para agradarlo a él, nadie dice que es fácil negarse así mismo, pero es posible si hay amor, en 2 Corintios 5:14-15 «Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos».

Si realmente estamos agradecidos por el sacrificio de Jesús, haremos cambios en nuestra vida, dejaremos de concentrarnos en nuestros deseos y viviremos para Jesús, quien murió por nosotros. Dicho de otra manera, poner en práctica los mandatos de Jesús debe ser nuestra prioridad. Y los cambios deben reflejarse en nuestros valores, decisiones y acciones.

¿Qué recompensa obtendremos por demostrar fe en Jesús? La vida eterna, vale la pena enfocarse en lo que no es perecedero, ya que las cosas que son temporales, no trascienden a lo eterno. El apóstol Pablo dijo estas palabras poderosas que lo calificó para la vida eterna. Hechos 20:24 «Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios».

Oremos

Bendito Dios, he entendido que no hay nada mas grande que recibirte en mi corazón como mi salvador y ser redimido con tu sangre, esto no tiene precio humanamente hablando, hoy se que creer y guardar tu palabra me lleva a la vida eterna. Amén.

Pregunta para compartir en grupo:

1. ¿Cuál es la única condición que pide el Señor Para tener vida eterna?

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