«Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.»
📖 Habacuc 2:2,3
Dios es un Dios de propósitos, y uno de los principales medios que utiliza para cumplirlos son sus hijos, Dios coloca lo que está en su corazón, su visión, en nuestros corazones. Andy Stanley en su libro Visión ingeniería nos da esta declaración: “Las visiones nacen en el alma del ser humano que se siente consumir por la tensión entre lo que es y lo que podría ser. Las visiones se forman en el corazón de lo que no están satisfechos con el estado de las cosas.
✅ Objetivo Del Tema
Capacitar al Discípulo para que pueda vislumbrar de una manera clara, cuál es la ruta que debe tomar, para alcanzar los objetivos que Dios le ha trazado.
Definimos “La Visión”
La visión es una clara imagen mental de lo que podría ser, alimentada por la convicción de que así debería ser. La visión exige cambio, implica movimiento, y necesita de alguien que adelante su causa”.
Desde el punto de vista que nos atañe, como iglesia, la visión es la idea de Dios revelada a la mente del hombre para que éste la ejecute. La Visión le da enfoque a su mundo, proporciona orden en el caos. Una visión clara nos capacita para verlo todo distinto.
Contraste Entre la Visión Humana y la Divina
Una cosa es la visión física y otra la visión Divina, el ojo físico no puede determinar ni percibir el mover de Dios en las naciones y las personas, solo cuando vemos con los ojos del espíritu, cuando empleamos la visión profética podemos ver las ciudades, los países y los pueblos como Dios los ve; y Dios ve millones de vidas preparadas para él.
Todo es un asunto de visión espiritual, Jesús confrontó la ceguera espiritual de los religiosos de la época, por eso les dijo “Hipócritas, que sabéis distinguir el aspecto del cielo, pero las señales de los tiempos no podéis distinguir”, finalmente dice: “un ciego no puede guiar a otro ciego”; Jesús confirmó esta verdad al decirles “ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando” Mateo 23:13; y enseñó a sus discípulos a ver como él ve, “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega”? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.” Juan 4:35.
Nuestra misión amerita total obediencia para ver los campos como Jesús los ve, no tenemos permiso para ver los campos de otra manera, lo que debemos hacer como cuerpo de Cristo es ir y recoger la cosecha, si tenemos la visión correcta de las vidas y las ciudades, creceremos teniendo mejores resultados. Debemos renunciar a expresiones irresponsables que niegan esta verdad aseverando que “las almas están duras”, “en esta zona no hay nada”; las almas son del Señor, no son “mundanos, hijos del diablo, demonios” o cualquier calificativo contrario a la expresión del dueño de la visión que las califica como “ovejas sin pastor” Marcos 6:34.
Cuando una visión es humana conlleva a una emoción momentánea y después muere, causa preocupación por unos días y después se esfuma, cuando una visión es divina, comienza con una gran preocupación y capta toda tu atención haciendo haciéndote incapaz de soltar esa visión por nada del mundo, es aquí donde podemos darnos cuenta que cuando Dios coloca algo en el corazón es para lograrlo a pesar de las adversidades que se presenten. Cuando una visión es de Dios va estar en sintonía con lo que Dios está haciendo en el mundo.
La visión del CCMI «El Olivar»
“Ser una iglesia comprometida con la expansión del reino y con la excelencia en el crecimiento integral de sus fuerzas vivas».
CCMI «El Olivar»
Estudiemos a continuación los términos que aparecen en nuestra visión:
Comprometida: Integrar todas las fuerzas vivas en el cumplimiento de la evangelización. Todo creyente está involucrado en la labor que conduce al logro de metas y objetivos propuestos. Estar comprometidos implica hacer las cosas, ministrar con amor, ética, dedicación, abnegación, excelencia, mística y fidelidad en el lugar donde Dios nos ha colocado. Es obrar para los hombres como si fuese para Dios.
La Expansión del Reino: Ser un elemento activo en la extensión del Reino de Dios, a través de la evangelización y el trabajo social dentro y fuera de nuestras fronteras.
La Excelencia: Desarrollar cualidades en sus ministros y miembros que se distingan por su constante búsqueda del mejoramiento continuo.
Crecimiento Integral: Desarrollar y perfeccionar estrategias de evangelismo y discipulados que nos permitan un crecimiento significativo, sólido y dinámico, para llevar a todos los que se congregan en nuestras Iglesias a su máximo nivel de desarrollo espiritual, social, cultural y económico.
La Visión de Telescopio
Antes de abandonar temporalmente a sus discípulos, el Señor Jesús, se planteó la visión de predicar su evangelio en lugares determinados: su Ciudad (Jerusalén), su Estado (Judea), región que pertenece a su país (Samaria) y hasta lo último de la tierra. Dejando establecido en el corazón de los discípulos la importancia de esparcir el evangelio a todo lugar. Es por esto como discípulos de Jesucristo que debemos analizar nuestra visión como si se tratara de un telescopio. En los tiempos antiguos de la navegación, un buen navegante podía extender su visión más allá usando su telescopio. Al extender su telescopio los lugares lejanos que podía ver remotamente solo con el ojo llegaban a ser más claros y cercanos a él.

¿Qué te da la Visión?
- Te da Dirección. Actúa como una brújula y nos dice en qué dirección debemos viajar.
- Aumenta tu potencial. Sin una visión, podemos tener problemas para descubrir nuestro potencial interior pues no vemos más allá de las circunstancias actuales. Pero con una visión comenzamos a vernos bajo una nueva luz, como poseedores de un nuevo potencial, y capaces de avanzar y crecer hasta alcanzarla.Te da Dirección. Actúa como una brújula y nos dice en qué dirección debemos viajar.
- Nos ayuda a establecer prioridades. Quien tiene una visión conoce a lo que tiene que renunciar, con el propósito de avanzar. Puede medir cada cosa que hace según le sirva o contribuya a su visión. Se concentra en lo que le acerca más a ella y presta menos atención a todo lo que no contribuye a este propósito.
- Agrega valor a nuestro trabajo. Pone en perspectiva todo lo que hacemos. Aun las tareas que no son interesantes ni tienen una recompensa inmediata cobran valor cuando sabemos que a la larga contribuirán a la realización de la visión. Cada actividad se convierte en una pieza importante de un cuadro más grande.
El amor de Dios abarca toda la humanidad, sin embargo, como hombres estamos limitados a trabajar en un solo lugar, nuestro entorno. Es la razón de la existencia de la iglesia local, el sitio donde a cada uno le fue encargado convertir una pequeña parte de la gran visión de Dios en realidad.
😇 Reflexionemos
Como líderes del CCMI «El Olivar» Dios nos ha dado la visión correcta para contradecir las circunstancias, no guiarse por los sentimientos y no dejarse amedrentar por las amenazas del enemigo y recoger en abundancia donde para otros no hay nada. En la medida en que nos mantengamos en la visión que Dios nos dió, podremos trabajar con eficacia y salir adelante; debemos clamar para que Dios nos mantenga en nuestra visión, porque Dios no nos llamó a perder sino a ganar multitudes.
🙏 Oremos Juntos
Amado Padre Te doy Gracias por tu Guía y dirección, por abrir mis ojos, renuncio a todo espíritu ciego que me ha hecho tropezar y caer sin conocer la luz ni la esperanza, sin sueños ni visiones, desconociendo la agenda de Dios para mi vida; Hoy asumo la visión de Dios; veo la gente, no como pecadores sino como ovejas sin pastor; veo las multitudes siendo tocadas y sanadas, veo a mi tierra despertar para un avivamiento, veo mis hijos como líderes poderosos y visionarios, y a mi familia poseyendo herencia; veo mi vida en dirección correcta, mi mañana de gloria me espera, avanzo sin que nada me detenga, veo grupos Bíblicos, multitudes, estadios, veo las generaciones que se levantan, puedo verlo. Gracias Señor Amén.







