“Por lo tanto, por medio de Jesús, ofrezcamos un sacrificio continuo de alabanza a Dios, mediante el cual proclamamos nuestra lealtad a su nombre.”
Hebreos 13:15 NTV
Mi madre siempre cantaba una canción, hoy quiero recordar solo una frase de ella: “fácil es cantar cuando Reina la Paz, pero, en el dolor es mejor cantar”. Y en lo personal, he experimentado en diferentes momentos de mi vida, difíciles, amargos, de tentación, entre otros, donde humanamente se hace difícil adorar a nuestro amado Dios, he sentido una gran paz y su misericordia en mi vida cuando he hecho una pausa para dar gracias y adorar a Dios, cuando no lo he hecho, me he sentido desdichado. Puedo entonces decirte que, para fortalecer la comunión con Dios se debe alabar, aun cuando lo adverso que se viva haga perder la confianza en Él o renegarle; es allí donde debemos presentar sacrificios de alabanzas y mostrar nuestra lealtad a nuestro amado Señor Jesucristo, esto fortalece nuestra comunión con Él.
Reflexionemos
¿Con cuánta frecuencia tomo tiempo a solas para adorar y alabar a Dios? ¿Piensa en los momentos que has alabado a Dios y cómo te ha ministrado su Espíritu? Esforcémonos cada día en alabarlo a pesar de lo adverso que se pueda estar viviendo.
Oremos
Padre Celestial, quiero darte gracias por tu infinito amor y paciencia que has tenido conmigo, te pido perdón porque muchas veces en vez de buscarte a ti en medio de los problemas o crisis me he hundido en el dolor, hoy declaro, con tu favor voy a adorarte en medio de la aflicción y gozaré tu paz y amor.
Ps. Douglas Eliú Siso










