Tema 3. La Mayordomía Bíblica (Oikonomía)

La Economía de Dios

“Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su familia, para que a tiempo les dé su ración?”

Luc.12:42

La mayordomía es el término usado para describir la actividad de un mayordomo. Un mayordomo es uno quien controla las posesiones de su amo. Su papel es muy importante, y es vital que sea una persona de carácter honesto. La posibilidad para robar o malgastar las posesiones de su amo es grande.

Objetivo del Tema

Que el Discípulo pueda comprender que es un mayordomo de todas las cosas  que Dios le ha permitido tener para adminístralas para el Reino de Dios.

La mayordomía es ser responsable con lo que Dios nos ha dado. Las escrituras claramente declaran que la tierra y todo dentro de ella le pertenecen a Dios (1Cor. 10:26). Cualquier cosa que poseemos nos fue dada por Dios para usarla para su gloria. Él está observando nuestra fidelidad, y nos recompensara conforme hayamos administrado sus bienes.

La manera en la cual la gente se relacionas con las cosas que considera importantes, muestra donde está su corazón. Como dijo Jesús, “donde este su tesoro, allí estará también su corazón” en otras palabras, puede aprender mucho acerca del corazón de alguien viendo como maneja su dinero.

Los Valores.

Nuestros valores son los ideales o las cosas que consideramos importantes en esta vida. Algunas personas valoran las posesiones o la comodidad, otros valoran a la familia o el servicio a la comunidad. En Mateo 22:37-39 encontramos lo que a menudo se llama “el gran mandamiento” en lo cual Jesús resumió todos los valores de la Biblia en una frase con dos partes.

1.- Nuestro valor más importante concierne una relación con Dios “Amaras al Señor tu Dios”

Hablando verticalmente debemos servir a Dios, amar y relacionarnos con Dios, servir a Dios con toda nuestra habilidad no es una emoción del momento sino una decisión diaria que abarca todos nuestros recursos.

2.- Nuestro otro valor concierne relaciones con otros “Amaras a tu prójimo“

Hablando horizontalmente “otros” incluyen a nuestras familias, compañeros de trabajo, miembros de la iglesia y los perdidos con los cuales compartimos a Cristo. Como mayordomos debemos manejar los recursos para que las necesidades de otros, los que Dios ha puesto bajo nuestro cuidado, sean alcanzadas. Si verdaderamente amamos a Dios y amamos a otros, nuestra mayordomía dará evidencia de ello.

El significado de Mayordomía (oikonomia)

La mayordomía es el oficio o función del mayordomo, se refiere a nuestra responsabilidad de administrar algo. Ejemplos se encuentran en Lucas 16:2, 1Cor.9:17, Ef. 3:2.

Puesto que el mayordomo era tan común en tiempos bíblicos, Jesús uso parábolas acerca de ellos para relatar verdades con respecto a la relación entre el creyente y Dios. ¿Cuál es la verdad que Jesús quiere comunicarnos por medio de la imagen de un mayordomo?

1.- El buen mayordomo es fiel

En Lucas 12:42-48 Jesús enseña que un mayordomo tiene que ser fiel aun cuando su amo no esté presente. Fidelidad implica cumplir a tiempo con los deberes de administrar.

2.- El mayordomo astuto usa su posición para prepararse para el futuro

Jesús contó otra parábola acerca de la mayordomía en Lucas 16:1-12 esta parábola es algo sorprendente, ya que se alaba al mayordomo que engaña a su amo. Esta parábola no promueve la deshonestidad, sino que enseña un mensaje muy claro acerca de la sabiduría de usar las cosas en nuestra posesión ahora para preparar para el futuro. El mayordomo infiel se da cuenta que su posición es temporal, así como nuestro tiempo en la tierra. Él decide emplear cada cosa en su posesión para preparar una buena reputación de sí mismo para cuando su trabajo se acabe. Jesús dijo que actuó más sabiamente que nosotros. Debemos emplear todo lo que tenemos en la tierra para tener más en el cielo.

Nuestra Mayordomía

A.- Con Respecto al Dinero.

La mayoría de los creyentes saben que deben dar una porción de su dinero al Señor. Sin embargo un entendimiento verdadero de la mayordomía resulta en una actitud diferente. No solamente debemos dar, sino no debemos malgastar nuestro dinero ni gastarlo en cosas que no agradan a Dios. Es su dinero. No tenemos dinero. Solamente tenemos el dinero de Dios que nos fue confiado.

El dar es un acto de fe, un símbolo de que todo lo que uno tiene es de Dios. Los líderes deben dar el ejemplo a los demás. El pastor o el líder que no enfatiza el dar para que no parezca codicioso no está haciendo favores a nadie. El priva a su gente del privilegio de participar en el ministerio, y la iglesia pierde los recursos que Dios ha provisto en su sabiduría.

Hay un principio espiritual importante que se ve por toda la biblia que cada cristiano debe aprender, en la economía de Dios la habilidad de dar y recibir no está restringida a la disponibilidad de los recursos. En otras palabras cada uno sin importar que tan necesitado esté, debe dar. Cada persona debe dar a Dios, cuando la gente de Dios da todo lo que puede en fe, siempre es suficiente, esto se evidencia en el caso de la alimentación de los 5000 en Mc.6:30-44 donde lo que fue dado no era mucho pero era todo lo que había y eso fue suficiente en las manos de Dios.

El Diezmo

El diezmo es dar al Señor el 10% de los ingresos Lev.27:30-32; Num.18:23-24 es una disciplina espiritual a la que Dios promete responder. No diezmar fue considerado por Dios como un robo, ya que le pertenece a Él. Dios reta a probarlo en esta área, prometiendo derramar su bendición sobre aquellos que daban el diezmo entero. Mal.3:8-12. Ya se diezmaba antes de la ley Mosaica (Gen 14:19-20)  para aquellos que piensan que esta práctica no fue continuada al igual que las otras leyes mosaicas.

Todos los creyentes que han estudiado los pasajes en el nuevo testamento acerca del dar probablemente están de acuerdo que el 10% es un buen mínimo para dar a nuestro Señor.

La Ofrenda

Además de sus diezmos, el pueblo de Dios daba ofrendas voluntarias, Dios quiere que le ofrendemos porque El desea que sus hijos sean como él, en la ofrenda no se establece el cuanto debemos dar pero lo que demos debemos hacerlo de todo corazón. Dios no quiere que demos con tristeza (2Cor.9:7), tampoco se debe improvisar el domingo, rascando el bolsillo a ver que encuentro. Cuando el dinero llegue a tus manos, ya sea el salario o un regalo decide en oración cuanto vas a ofrendar y según hayas meditado, prepara tu ofrenda para llevarla el domingo.

Ofrendar no es tirar el dinero a la calle, es sembrar!

B.-Nuestro tiempo.

Nuestro tiempo es quizá nuestra posesión más preciosa porque no hay manera para aumentarlo. Todos tenemos una cierta cantidad de días que Dios nos cede (Sal.139:16). El espera que lo usemos para su gloria. Pablo nos recuerda ser diligentes, viviendo vidas santas, mientras el día de salvación se acerca (Rom.13:11-14). También nos dice que aprovechemos cada oportunidad en estos días malos, Dios nos ha asignado tareas y nos ha dado un tiempo limitado para hacerlas (Ef 2:10). Debemos evaluar cuidadosamente como pasamos nuestro tiempo pata asegurar que hacemos todo lo que Él desea que hagamos.

C.- Nuestras Posesiones.

Aun un creyente sincero puede descuidar esta área. Puede pensar que Dios quiere una porción de su dinero nada más. En realidad la biblia nunca limita el dar a nuestro dinero. ¿Está dispuesto a usar las posesiones que Dios le ha confiado para agradar a Él y ministrar a otros? Poner al servicio del señor y de su obra todo lo que él nos ha dado ha sido la característica de grandes hombres de Dios (Hch2:44).

D.-Nuestros Cuerpos.

Pocos creyentes piensan acerca de esta responsabilidad, pero es importante. Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo (1Cor.6:19), y es para la gloria de Dios, aunque la biblia no prohíbe el beber alcohol, fumar  ni tomar drogas, estas cosas pueden dañar el templo y estorbar nuestra habilidad de servir al Señor. La mayordomía de este templo requiere que evitemos cosas dañinas a nuestra salud. Esto también incluiría la falta de ejercicio o sueño, nuestra dieta o cualquier otra cosa que nos pueda afectar.

E.-Nuestras Familias.

Nuestras familias son los regalos más grandes de Dios. Si no podemos manejarlas bien entonces no somos calificados para manejar la iglesia. (1Tim.3:4-5). Nuestras familias no interfieren con nuestros ministerios. Son parte de los ministerios, y nuestra vida familiar debe prepararnos para ministrar eficazmente. Mientras crecemos en la habilidad de cuidar a nuestra familia e instruirla de manera amorosa, aprendemos a cuidar e instruir a nuestros hermanos en Cristo.

Reflexionemos

Todos y todas somos mayordomos, la mayordomía cristiana es el reconocimiento de que todo es de Dios; de que Él ha puesto todas las cosas en nuestras manos y de que nosotros somos responsables en ADMINISTRAR aquello. El principio de la mayordomía significa que: cuanto soy, cuanto tengo y cuanto puedo es por Dios y para Dios.

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