«Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado».
S. Juan 17:3
Objetivo del tema
Llevar al discípulo a conocer al Dios que se revela al hombre a través de las escrituras, para que llegue a ser un auténtico adorador del Dios verdadero.
La idea que tenemos de Dios se refleja en nuestra personalidad, formándola o transformándola, la idea que tengamos de Dios es muy importante, pero más importante aún es que esa idea corresponda a lo que Dios realmente es. Podemos adorar a Dios solamente si lo conocemos. Conocemos a Dios porque está en su naturaleza revelarse. Si no fuera por la revelación no tendríamos manera de conocer a Dios. La adoración depende de que nuestros conceptos de Dios correspondan a las pautas dadas en su revelación. De no ser así lo que adoramos puede ser algo muy diferente de Dios. El hecho de que pensemos que algo es Dios y que lo adoremos como si fuera Dios no es prueba de que lo que adoramos sea verdaderamente Dios. Existe el peligro de que lo que adoramos no sea Dios. A menos que tengamos el conocimiento seguro de Dios corremos ese riesgo, pero por ser un hecho la revelación de Dios, el conocimiento seguro de Dios es posible para el ser humano, de ahí que sea real la posibilidad de adorar al Dios verdadero.
Dios ha querido revelarse
La adoración depende de la realidad de la revelación. La revelación de Dios tiene que ser <<autorrevelación>> ya que nadie puede descubrir a Dios por sus propios métodos. Dios mismo es quien se descubre. Si no lo hace no estaría disponible para nuestro conocimiento. Dios no es un <<objeto>> que podamos conocer mediante mera observación. Dios no se presta a una investigación, es Dios el que sale al encuentro del hombre para revelarse, uno de los amigos de Job, (Zofar) da expresión poética a la frustración del hombre que quiere conocer a Dios por sus propios esfuerzos (Job 11:7-12). Sin embargo, también nuestra experiencia confirma lo que Pablo escribe en su carta a los Romanos (1:19-20) que tampoco podemos escapar de tener un conocimiento de Dios, Dios pues, se conoce por todo lo que ha hecho, estamos así ante una paradoja: la de conocer al incomprensible.
El Dios Creador
El Dios que adoramos es el Dios creador, la creación no solo explica el origen de las cosas, más bien nos habla de Dios, nos dice quién es y cuál es su relación con nosotros. Él es la fuente única y absoluta de todo lo que existe, la obra creadora de Dios es directa e inmediata, no necesitó instrumentos ni colaboradores, ni le fue necesario el tiempo para hacerlo, ya que el tiempo es una dimensión de la creación y no puede ser previo a la creación, al crear Dios llamo a existir lo que no existía. Hablando de Dios entonces decimos que Él es dueño de todo.
La creación es obra del Dios trino, en la biblia hallamos que cada una de las tres personas de la trinidad estuvieron activas en la creación (nótese, por ejemplo, la claridad con que el hijo es presentado como creador en Juan 1:3; 1 Corintios 8:6). El Espíritu Santo es presentado como creador Gen.1:2 Job 26:13. Si adoramos al Dios trino tenemos que adorarlo como creador; si adoramos al Dios creador tememos que adorarlo como trino.
La doctrina de la Trinidad
Decimos que Dios es trino -tri uno- convencidos de que así Dios se autorrevela en la biblia, la salvación tal como la biblia nos la presenta, es obra de las tres personas de la Trinidad, solamente un Dios trino puede efectuar la salvación que la biblia nos ofrece. Si Dios no es trino, la salvación que vemos en la biblia no puede ser una realidad, por eso decimos que la doctrina de la Trinidad es de suma importancia práctica para el cristiano. Con toda su profundidad la doctrina de la Trinidad es sencilla, la verdad es que solamente hay un Dios. Somos monoteístas de la índole más estricta, sin embargo, afirmamos que el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. Son igualmente Dios, pero hay solamente un Dios.
El autorretrato que Dios nos presenta en la biblia es el de un Dios trino, una de las alusiones más indiscutibles de la Trinidad está en el bautismo de Jesús (Mt.3:16-17) allí vemos claramente la participación de las tres personas de la Trinidad. De la misma manera, las palabras con que Jesús inicia su ministerio, mencionan las tres personas de la Trinidad (Luc.4:16-21), las palabras de Jesús en la gran comisión (Mt 28:18-19), son otra referencia clara, y la transfiguración (Mar.9:2-13) hace referencia a una pluralidad de personas, la bendición apostólica (2 Cor.13:14), es otra manifestación clara acerca de la Trinidad y el testimonio de Pedro (1 Pedro 1:1-2) se agrega al de Pablo. Estos dos textos aluden a la obra de la Trinidad en nuestra salvación.
Dios es trino, siempre ha habido tres: Padre, Hijo y Espíritu Santo y todas estas personas han sido igualmente divinas. Ninguna de ellas llego a ser en un punto del tiempo, ni llego a ser divina en un momento histórico. Nunca ha habido una alteración en la naturaleza divina, siempre ha sido lo que es y lo que será, son eternamente iguales, aunque cada una tiene su función (o papel) particular, pero esto no implica ninguna subordinación en su esencia. La doctrina de la Trinidad es incomprensible o sea es un misterio, sin embargo, la revelación es suficiente para afirmar la verdad de la doctrina, Dios es infinito y nosotros somos limitados en nuestro entendimiento y en nuestra comprensión, la doctrina de la Trinidad va más allá de la razón, pero no está en conflicto con la razón, ella excede a nuestra capacidad de saber y entender, pero nuestras limitaciones no son razón para negar la clara revelación de Dios.
Atributo. Algo que se conoce de Dios
Si vamos a adorar a Dios y a alabarlo como parte del culto que le rendimos y como expresión de nuestra relación con Él, es necesario que tengamos un buen conocimiento de Él, expresado como afirmaciones de sus atributos, un atributo es algo que se conoce de Dios, algo que podemos afirmar acerca de la naturaleza de Dios, es algo que podemos sostener como verdadero acerca de Dios.
El estudio de los atributos de Dios, lejos de ser pesado y aburrido, es para el creyente un ejercicio espiritual de intenso placer y solemne gozo, el poder decir con alguna certeza como es Dios, entendiendo lo que afirmamos, llena el corazón del cristiano de un profundo contentamiento.
Clasificación de los atributos
La clasificación que se ha empleado en la iglesia -por lo menos desde el tiempo de la reforma del siglo XVI- es la que se refiere a los atributos como comunicables e incomunicables. Los incomunicables son las afirmaciones que podemos hacer solamente de Dios. Son atributos que nunca caracterizan a la humanidad. Los comunicables son aquellos que se pueden aplicar también con relación al ser humano como eco o reflejo de tales virtudes de Dios. Él por así decirlo comparte con el ser humano, hecho a su imagen y semejanza algunas características. En esto, en parte consiste, la imagen de Dios en el hombre.
“Cuando se pierde el concepto Bíblico de Dios se pierde también el impulso a la adoración.”
Atributos Incomunicables
• La Aseidad: Es su auto-existencia. Es la capacidad total y absoluta independencia para vivir por sí mismo. Dios no depende de ningún agente externo para su existencia. Por eso él es absoluto. (Jn 5:26)
• La Inmutabilidad: Él no puede cambiar, no envejece, no progresa, no crece. (Mal. 3:6)
• La Infinitud: Dios no tiene limitaciones. La podemos ver desde diversos puntos de vista: sus cualidades, su poder no tiene límites, su amor es infinito, su infinitud es perfección (2 Sam.22:31)
En cuanto al tiempo es eterno no tiene principio ni fin y no tiene ningún tipo de afectación bien dicen las escrituras mil años es similar a un día.
En cuanto al espacio su infinitud es inmensidad, todo lo llena, llegando a ser omnipresente puede estar en todas partes con toda su esencia al mismo tiempo (Sal 139: 7-10; Jer 23:23-24; 1 Rey 8:27; Isa 66:1)
• Unidad: esta puede verse de dos formas; simplicidad: esto indica que no es compuesto, no está hecho de partes por tanto no es susceptible a divisiones, nada puede agregar ni restar de su ser. Singularidad: Dios es uno y ningún otro ser comparte su naturaleza divina, es distinto a todos los demás seres existentes (Deut. 6:4; 1 Rey 8:60; 1 Co 8:5; Jer.10:10-12)
Atributos Comunicables
• Amor: Este es uno de los atributos centrales de Dios, ya que, las escrituras declaran que “Dios es amor (1Jn 4:8) El amor de Dios puede verse de distintas formas: gracia: es el amor inmerecido de Dios hacia el ser humano. Dios ama al pecador a pesar de que este no pueda provocar el amor. (Ef 2:8; tito 2:11; He 2:9).
• Misericordia: es el amor de Dios o compasión hacia el que está sufriendo las consecuencias del pecado (Sal 51:1; 86:15; 136:3; Ex 34:6).
• Veracidad: todas sus declaraciones son verdaderas, él es veraz en su revelación, todo lo que dice de sí mismo es verdadero, se extiende a su existencia real, él es único Dios verdadero, los ídolos son sólo ficción y engaño. Otro aspecto de su veracidad es su fidelidad porque cumple todas sus promesas (Jer.10:10; Jn.17:3; Rom.3:4; 1 Tes.1:9; 1 Pe.2:22).
• Justicia: Dios se manifiesta contra toda violación de su santidad por justicia. El cumple con todas las normas que se impone así mismo, esto implica que no existe norma ni pauta por encima de Dios, él es la norma para distinguir lo correcto de lo incorrecto. Esta se puede ver de dos formas; justicia Remunerativa: esta refiere que Dios premia y recompensa según las condiciones y promesas que él mismo ha puesto. Por otra parte, la justicia retributiva: la cual consiste en que Dios castiga el pecado (Esd.9:15; Job.8:3; Sal.7:11; Isa.45:21)
• Conocimiento: Dios conoce todas las cosas. Su conocimiento es exhaustivo, por eso es infinito de allí al clasificarlo resulta que Dios es omnisciente. No usa razonamientos o saca conclusiones. Él conoce las cosas antes que ocurra, Isa.40:13; 1Cro.38:9; Sal.94:11; Sal.139:2).
• Sabiduría: La sabiduría es la forma correcta de aplicar el conocimiento, la biblia declara que Dios es sabio, todas sus actitudes son coherentes con los más elevados niveles de exigencias. Esta declara tres aspectos resaltantes de su obra: la creación, la redención y su providencia (Rom.11:33; Ef.3:10).
Los nombres de Dios
Existe una marcada intención de Dios de revelarse al hombre a través de su nombre. En cada uno de ellos revela parte de su carácter y de cómo se relaciona con nosotros:
Jehová Yireh = Dios proveerá (sacrificio)
Jehová Shalom = Dios es nuestra paz
Jehová Rafah = Dios sana
Jehová Sidkenu = Dios es nuestra justicia
Jehová Nissi = Dios es nuestro estandarte
Jehová rá-ah = Dios es mi pastor
Jehová Sama = Dios está presente
Jehová Sebaot = Dios de los ejércitos (Dios poderoso en batallas)
Reflexionemos
Conocer a Dios es saber acerca de Él; pero el saber algo acerca de Dios no es en sí conocerle. Para conocerle debemos desarrollar una relación íntima donde la adoración es un aspecto de esta comunión; la adoración como todo lenguaje de amor, consiste en gran parte en repetir en tono de alabanza, las características de la persona que amamos, los novios se alaban hablando de los ojos, de la sonrisa, del cabello; todo esto distingue a la persona, pero es necesario que estas características sean verdaderas. Si el novio dice que adora los ojos azules de su novia y ella le aclara que son negros, la impresión dejada no es positiva. Si vamos a adorar a Dios y a alabarlo como parte del culto que le rendimos y como expresión de nuestra relación con Él, es necesario que tengamos un buen conocimiento de Él, expresado como afirmaciones de sus atributos, el conocimiento de Dios es indispensable para comunicar a nuestros prójimos la verdad sobre Dios en nuestros esfuerzos evangelísticos.
Oremos Juntos
Dios, te agradezco por revelarte a mi vida. Hoy reconozco lo grande y maravilloso que eres. Ayúdame a conocerte cada día más, quiero adorarte en espíritu y verdad. Amén.







