“Estas señales milagrosas acompañarán a los que creen: expulsaran demonios en mi nombre y hablarán nuevos idiomas. Podrán tomar serpientes en las manos sin que nada les pase y, si beben algo venenoso,no les hará daño. Pondrán sus manos sobre los enfermos,y ellos sanarán”.
S. Marcos 16:17
Objetivo del Tema
Dar a conocer al discípulo que la sanidad divina, los milagros y prodigios, están vigentes hoy y a la disposición de todo aquel que cree para demostrar el poder del evangelio, el fortalecimiento de su fe y la glorificación del nombre de Dios.Creemos en la Sanidad Divina por la obra redentora de Cristo.La sanidad divina es una parte integral del evangelio.La liberación de la enfermedad ha sido provista en la expiación y es el privilegio de todos los creyentes (Isaías 53:4, 5; Mateo 8:16, 17; Santiago 5:14–16;1 Pedro 2:24).
Desde la época de los Apóstoles hasta nuestros días han existido personas que han confiado implícitamente en el Señor Jesús para la sanidad de sus cuerpos, y allí donde ha habido fe, se han operado milagros en el nombre del Señor Jesús,semejantes a los que se registran en las páginas sagradas del Nuevo Testamento.
Causas de la enfermedad
Primeramente, la enfermedad y la muerte han venido sobre el hombre debido al pecado “…por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”. (Romanos 5:12). El cuerpo fue sometido a los estragos de la enfermedad y esta se convirtió en uno de los medios de ejecutar la sentencia de la muerte por causa del pecado.Es un error suponer que toda enfermedad proviene de un pecado cometido recientemente. Las enfermedades están en el mundo y afectan a la humanidad en general sin importar justicia o pecado personal. Es importante aclarar que la enfermedad tiene varias razones:
- Por las consecuencias de la caída. Hasta que se acabe el orden presente, la humanidad está destinada a sufrir enfermedades y dolencias. Damos gracias a Dios que por nuestro Señor Jesucristo podemos recibir sanidad, más esta no implica inmunidad.
- Por causa del pecado. Una de las consecuencias del pecado es la muerte. Esta se da generalmente por las enfermedades. Muchos de los pecados que el hombre comete atacan directamente su cuerpo, lo que le ocasiona enfermedades.
- Por causa del descuido. La Biblia nos recuerda que somos Templo del Espíritu Santo. Si bien ahora entendemos este principio, muchas veces no cuidamos adecuadamente nuestro cuerpo, lo que le hace propenso a enfermedades, accidentes y dolencias. De alguna manera el descuido es una forma de pecado, mas no es algo intencional.
- Por la influencia de demonios. La Biblia registra algunos casos en losque la enfermedad de alguna persona tenía un trasfondo espiritual demoníaco.
- Para fortalecer nuestro espíritu. La Biblia describe el caso de Job, al cual Dios permitió una serie de calamidades y enfermedad que produjo realmente una mayor bendición y enseñanza espiritual. El ciego de nacimiento recibió respuesta a su enfermedad “Para que la Gloria de Dios se manifieste en él”. Incluso el apóstol Pablo habla de un “aguijón en la carne” (posiblemente una enfermedad) que Dios permitió para que Pablo no se vanagloriara por todas las revelaciones recibidas.
Medios para la sanidad
La sanidad es un acto de gracia y de propósito divino. Muchos fueron sanados por el Señor Jesucristo, más no todos. Incluso, es obvio entender que la sanidad fue temporal en el hecho que luego murieron. Los resucitados por el poder de Dios volvieron a morir. Esto no niega el bienestar que trae la mano sanadora de Dios y la declaración con estos actos sobrenaturales de que Dios desea erradicar las consecuencias del pecado. “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, haciéndose maldición por nosotros (pues está escrito: «maldito todo el que es colgado en un madero»), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibiéramos la promesa del espíritu, Gálatas 3:10. La sanidad divina es parte integral del evangelio. Lucas 4:18-19 declara: “el Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor” Hay muchos textos más que lo confirman (Salmo 103:3; Mateo 8:16-17; 10:7- 8; Marcos 16: 15, 18; Lucas 10:9). Dios permite que por medio de sus hijos se operen sanidades y milagros en el Nombre de Jesús (Juan 14:12-14; Hechos 5:12-16; Santiago 5:14-15).
Los beneficios de la sanidad se obtienen por fe. Existe una estrecha relación entre fe y sanidad divina en todos los ejemplos que tenemos en la biblia de sanidad divina esta una constante común que es la fe. Al creer en la obra sanadora de nuestro Señor Jesucristo no desconocemos la labor médica que ayuda en tiempos de dolencia. Dios es y seguirá siendo nuestro sanador, mas no condenamos a aquel que emplee un servicio médico. Consideramos que ello es una señal de prudencia más que de incredulidad. Dios ha dotado de sabiduría al hombre y le ha permitido avanzar en la ciencia. Dios puede obrar a través de la medicina para traer alivio temporal.
En la descripción profética de Isaías respecto a la obra de nuestro Señor Jesucristo se declaró “por sus llagas fuimos nosotros curados”, esto fue confirmado en el Nuevo Testamento (Mateo 8:17; 1 Pedro 2:24). Esta promesa alentadora confirmada por la multitud de testimonios bíblicos, históricos y actuales nos hace ver la realidad de la sanidad divina por la obra de Cristo. En su ministerio en la tierra Jesús realizó muchos milagros “cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.” (Hechos: 10:38, Lucas: 13:11-38).
Milagros y Prodigios
En la Biblia están documentadas manifestaciones del poder de Dios que son llamados milagros y prodigios y que no necesariamente incluyen las sanidades. Todas las sanidades son milagros, pero no todos los milagros son sanidades. Un milagro es una intervención sobrenatural en el curso ordinario de la naturaleza; una suspensión temporaria del orden acostumbrado a través del Espíritu de Dios. El ministerio de Jesús se caracterizó por los muchos milagros, como cuando alimentó con cinco panes y dos peces una multitud de aproximadamente cinco mil personas sin contar las mujeres y los niños (Véase Mateo 14:15-21); O como cuando resucitó a los muertos, como en el caso de la hija de Jairo (Véase Marcos 5:35-43); en el caso de Lázaro quien había estado muerto por cuatro días (Véase Juan 11:1-46), y en el caso del hijo de la viuda de Naín que fue resucitado mientras lo llevaban a enterrar (Véase Lucas 7:11-17).
Jesucristo también hizo el milagro de caminar sobre las aguas del Mar de Galilea (Véase Mateo 14:24-33), El milagro de calmar una tormenta con la palabra (Véase Mateo 8:23-27); y el milagro de secar a una higuera maldiciéndola (Véase Mateo 21:18-22).En verdad Jesucristo cumplió grandes cosas, como dijo Pedro, Dios aprobó a su siervo Jesús entre los judíos por los milagros, señales y prodigios que Dios había hecho por medio de Él (Véase Hechos 2:22).
Las sanidades y los milagros en la Iglesia del Dios vivo hoy en día
A través de la historia y hasta el día de hoy, Dios ha manifestado su poder obrando milagros y prodigios por medio de sus hijos, estas cosas pasan porque Dios no ha cambiado, Su poder es siempre el mismo, inmenso, por lo que todavía hoy puede hacer las cosas que hizo en el pasado. Si es cierto que las cosas que son imposibles para los hombres son posibles para Dios (Véase Lucas 18:27), esto significa que Dios todavía hoy hace lo imposible que el hombre no puede hacer, Estas son cosas que debemos esperar y desear que sucedan porque Dios quiere obrarlas aún hoy en medio de su Iglesia a través de sus hijos.
Propósitos de los milagros y prodigios
Los milagros y prodigios Son útiles porque van a demostrar que el Evangelio que es predicado por orden de Dios no es una filosofía, no es una fábula, no es una invención humana, sino el mensaje del Dios vivo para toda la humanidad y que por lo tanto es digno para ser plenamente aceptado. El Señor obraba con los apóstoles confirmando con las señales la Palabra que ellos predicaban (Véase Marcos 16:20).
Las maravillas de Dios son útiles porque confirman la fe de los creyentes, en el sentido de que fortalecen su fe en Cristo, les animan a perseverar en la fe. ¿Quién de nosotros después de haber obtenido de Dios el cumplimiento de una oración por una necesidad particular no se sintió fortalecido en la fe porque ha podido ver que Dios escucha nuestras oraciones y las contesta como dice su Palabra?, Cuando Pablo dijo a los santos en Roma: “Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados” (Romanos 1:11), ya que entre los dones espirituales hay también los dones de sanidades, el don de hacer milagros y el don de fe , dejó en claro que estas manifestaciones del Espíritu de Dios (sanidades, señales y prodigios) ayudan a fortalecer los santos espiritualmente.
El nombre de Dios es Glorificado, Las maravillas de Dios llevan a los creyentes a glorificar el nombre de Dios, cosa en la cual Dios se complace. ¿No está escrito que cuando Pablo en Jerusalén comenzó a contar una por una las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio, los ancianos de la iglesia, oyéndolas, glorificaban a Dios? (Véase Hechos 21:19-20). Y así también hoy en día las sanidades y los milagros en el nombre de Jesús hacen glorificar a Dios.
Las maravillas de Dios suplen las necesidades, Dios es un padre amoroso y dadivoso como lo confirma su palabra en (Mat 7:11) Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Algunas advertencias
Como sucede en el ámbito de las visiones, sueños y revelaciones, el diablo, que es un mentiroso y el padre de la mentira, obra mistificaciones para engañar tanto a los incrédulos como especialmente a los creyentes, así sucede en el campo de las sanidades, de los milagros y de las maravillas. El diablo de hecho sabe que las sanidades, los milagros, las señales y maravillas pueden ser útiles para llevar a los creyentes a creer en sus herejías. Y entonces levanta sus ministros que hacen estas cosas, pero por supuesto estas cosas son mentirosas porque son producidas por él.
La Escritura habla de estas señales y maravillas y nos amonesta severamente para que nos guardemos de todas aquellas personas que las realizan, no importa a qué religión pertenezcan.Esto es lo que Jesús dijo:“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, a una los escogidos”(Mateo 24:24).Como se puede ver hay ministros de Satanás que harán grandes señales y prodigios con el fin de seducir a los creyentes. Siempre estos han existido desde cuándo Jesús pronunció esas palabras.Guárdense de ellos como seguardarían de las serpientes venenosas porque son personas sin escrúpulos que enseñan cosas perversas y diabólicas. Son personas que obran por la ayuda de los malos espíritus, son de hecho dadas al espiritismo y al ocultismo.
Reflexionemos
Como hemos visto, en el pasado, tanto mientras Jesucristo estuvo en la tierra como después de su ascensión al cielo, Dios hizo milagros a través de su Hijo, sus apóstoles y sus otros siervos. Sanidades, Milagros y prodigios sobrenaturales son fenómenos que son corrientes en iglesias por todo el mundo hoy día, tenemos a nuestra disposición el poder maravilloso del Espíritu Santo para que obre en nosotros sanidades, maravillas y prodigios porque Él quiere revelarse al hombre.
Oremos Juntos
Señor y Buen Dios te agradezco por habernos dado el poder de obrar Sanidades milagros y Prodigios a través de tu Espíritu Santo, ayúdanosa creer y confiar en tu palabra porque lo que es imposible para nosotros para ti es posible. Amén.







