«Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo, Ni luchamos con las armas de este mundo. Al contrario, usamos el poder de Dios para destruir las fuerzas del mal, las acusaciones y el orgullo de quienes quieren impedir que todos conozcan a Dios. Con ese poder hacemos que los pecadores cambien su manera de pensar y obedezcan a Cristo».
2 Corintios 10:3-5
Objetivo del Tema
Que el discípulo pueda entender cómo él,como Líder de la iglesia puede llegar a estar bajo un ataque espiritual, cómo defenderse, y cómo ayudar a otros que han sido afligidos por fuerzas satánicas.
La guerra espiritual es una realidad para cada creyente en Cristo. Cuando una persona llega a ser creyente en Cristo, su relación con cada cosa en el reino emocional, mental, espiritual y físico cambia dramáticamente. El creyente es una nueva creación en Cristo (2Cor5:17), un ciudadano del cielo (Fil 3:20), y un hijo de Dios (Jn 1: 12). Debido a su nueva relación con Dios, el creyente llega a ser un blanco de ataque para los enemigos de Dios, Satanás y sus fuerzas que se oponen a Dios, Sus planes y propósitos.
La batalla continua entre Satanás y las fuerzas de Dios, en cualquier momento que un grupo Bíblico se abre o tú haces avanzar el Reino en cualquier área, Satanás se da cuenta que él está perdiendo territorio en un mundo que él desea controlar. Debido a esto, él atacará a los nuevos creyentes, y hará todo lo que pueda para destruirlos.
Los Líderes de la iglesiano solamente deben estar preparados para la batalla espiritual en sus propias vidas (defensiva y ofensivamente), sino también deben enseñar a los nuevos creyentes en los grupos Bíblicos y Ministerios a cerca de la batalla en que están participando, aunque no lo sepan. Sin una comprensión bíblica sólida de la guerra espiritual que se está llevando a cabo alrededor de ellos, los nuevos grupos serán más vulnerables al ataque satánico que les pueden debilitar y aun destruir. Los Líderes de la iglesia tienen la responsabilidad de ayudar a preparar el «ejército»de Dios para las batallas que están por delante.
Terrenos de ataques satánicos
Satanás y los demonios están en el mundo, luchando contra losplanes y propósitos de Dios. Las personas puedenexperimentarlosataques satánicos en lasáreas de lomental, físico y espiritual.
I. Ataques en el terreno físico
La salud física
Cada enfermedad no es resultado de un ataque satánico. Sin embargo, vemos en los Evangelios que había casos cuando esto era cierto (Mat 9:32-33; Le 13:16;Me 5:1-13).
Los deseos físicos como los de comida y sexo
Dios creó a los humanos con ciertas necesidades y deseos físicos. Cuando se satisfacen de una manera correcta, estos son buenos. Sin embargo, a Satanás le gusta tomar lo que es bueno y tentar al hombre a usarlo de manera dañina. En la tentación de Adán y Eva, Satanás utilizó algo que apeló a los ojos (la comida) para inducirles a pecar. El pecado no era porque querían o necesitaban la comida, sino porque ellos emplearon mal la comida en este caso una comida que les había sido prohibida por Dios (Gen 3:1-6).De la misma manera, después de que Jesús había estado de ayuno durante 40 días y noches, Satanás le tentó, sugiriendo que Él usara Su poder sobrenatural independientemente de Su Padre para aliviar Su hambre (Mat 4:2-4).
Satanás tienta a las personas a abusar de lo que Dios ha creado para el bien. Juan describió como parte del mundo (controlado por Satanás) los deseos de los ojos (1 Jn 2:15-16). Muchas recientes historias cuentan acerca de líderes cristianos alrededor del mundo que han caído en pecados sexuales. Los Líderes de la iglesia están en la»primera línea» del ministerio y por eso se tienen que guardar cuidadosamente contra las tentaciones que Satanás ciertamente les ofrecerá.
II. Ataques en el terreno mental / emocional
La tentación de desanimarse o desesperarse, depresión, malos pensamientos, incredulidad, puede ser un ataque directo del enemigo. Vea Marcos
5:1-10 y Lucas 9:37- 42.
III. Ataques en el terreno espiritual
Hoy día hay un interés creciente en el ocultismo. Muchas personas están buscando santeros, espiritistas, mediums, sanadores síquicos, palmistas, consejeros o guías síquicos, horóscopos, etc. A través de estas prácticas ocultas, Satanás puede apoderarse de sus vidas.
Los Líderes de las iglesias deben evitar estas prácticas ocultas, y deben enseñar a otras personas en sus grupos Bíblicos y Ministerios los peligros de involucrarse en estas prácticas. Es común para los nuevos creyentes no comprender completamente la gravedad de estos tipos de prácticas ocultas. Pueden haber visitado a un adivino, curandero, u otra persona involucrada en una actividad oculta antes de llegar a ser creyente, y no ven el peligro de volver a ellos.
Cómo defenderse contra los ataques satánicos
A. Llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo (2Cor 10:3-5)
Memorizar y meditar en las Escrituras nos permite evaluar los pensamientos e ideas que llegan a nuestras mentes y rechazar los que están en contra de las verdades de la Biblia. La memorización de las Escrituras también ayuda a entrenar nuestra manera de pensar para que lleguemos ser disciplinados a pensar y actuar más como Cristo.
B. Renovar su mente (Rom 12:1-2)
Pida a Dios que examine sus pensamientos y que le revele los que son malos o impuros. Confiéselos al Señor y a bandónelos (Sal 139:23-24). Piense en las cosas que son verdaderas, nobles, justas, puras, admirables, excelentes, o dignas de alabanza (Fil 4:8).
Tenga cuidado de la abrumante cantidad de mentiras sexuales y tentaciones que pueden llenar su mente con pensamientos pecaminosos. «Satanás no tiene ningún poder sobre usted solo lo que le concede por fallar de llevar cada pensamiento cautivo y por consiguiente ser engañado a creer las mentiras».
C. Ponerse toda la armadura de Dios (Ef 6:10-18)
Reconozca su salvación por fe en Cristo, su justicia ante Dios a través de la sangre de Cristo, y la paz que tiene con Dios porque usted es Su hijo. Tome tiempo para alabar al Padre por Su victoria sobre el maligno y por el hecho de que por medio de Cristo usted tiene la victoria sobre el maligno.
El arma ofensiva que tiene el creyente es la Palabra de Dios «la espada del Espíritu»(Ef 6: 17). Los creyentes son amonestados por todas las Escrituras a estar firmes en la verdad de la Palabra de Dios (Jn 8 :32, 1 Ped 5:9).
D. Reconocer la cobertura de la sangre del cordero (Apoc 12:11)
La única base para la victoria sobre la carne, el mundo y Satanás es la sangre derramada de Jesucristo en la cruz. Su sacrificio rompió el poder de Satanás y permitió al hombre entrar en compañerismo con Dios. Es importante que los creyentes entiendan que no pueden vencer a Satanás con su propio poder, sino solamente a través de la sangre derramada de Jesucristo.
E. No dejar que el pecado reine en usted(Rom 6:12)
Los creyentes son amonestados a alejarse físicamente de las situaciones que pueden resultar en ceder al pecado (2Tim2:22). También, los creyentes deben abstenerse «de toda especie de mal» (1Tes 5:22;Ef 5:3).
Pautas para tratar con la aflicción satánica
A. Orar y buscar sabiduría del Espíritu Santo
El tratar con influencias satánicas requiere una gran sabiduría espiritual y dependencia en el Espíritu Santo. Satanás es un adversario poderoso y una confrontación con él o sus fuerzas no se deben tratar ligeramente. La necesidad de la dirección del Espíritu Santo no se puede sobre- enfatizar, ya que no hay una «fórmula» para trabajar con personas que están sufriendo de una actividad satánica en sus vidas. Cada persona es única, cada situación diferente, y aunque hay principios generales involucrados, cada situación requiere dependencia en el Espíritu Santo y Su sabiduría. Tiempo en oración se debe invertir antes de cualquier tipo de ministerio que involucra una aflicción satánica.
B. Trabajar con otros
Este tipo de actividad siempre se debe hacer junto con por lo menos uno o más creyentes maduros en Cristo. Si es posible, cuente con la presencia de gente que tenga el don de discernimiento y que haya tenido experiencia previa con opresión o posesión satánica. Tomen tiempo para orar juntos (y ayunar , si es necesario) mientras trata con la persona que está sufriendo. Si es posible, los Líderes de la iglesia deben evitar hacer este tipo de ministerio solo.
C. Determinar la causa
A veces la manifestación satánica ocurrirá inesperadamente en lugares públicos como en un servicio de adoración, estudio bíblico, reunión del grupo Bíblico, etc. En estos casos los líderes cristianos presentes quizá no tengan otra alternativa sino tratar inmediatamente con la situación, dependiendo del poder y presencia del Espíritu Santo para guiarlos.
Sin embargo, es mucho más común que una influencia satánica se manifieste durante un lapso de tiempo en la vida de la persona, y de tal manera que el problema sea evidente a él y a otros alrededor. En estas instancias, es necesario arreglar una reunión entre esta persona y las personas en la iglesia que le pueden ayudar a liberarse de las influencias satánicas en su vida.El propósito de esta reunión es tratar de entender lo que ha pasado en la vida de esta persona que pudo haber dado a Satanás el derecho de afligirlo. También es un tiempo para determinar si el problema es satánico, o si hay otras causas naturales involucradas Hay muchas maneras que las personas pueden abrirse a Satanás y darle la oportunidad de atormentarles. Algunas de las más comunes son:
- Actividad Oculta: idolatría, prácticas religiosas del Oriente (como la meditación trascendental), espiritismo ,pactos secretos de «sangre», participación en sectas, astrología, adivinos, algunos tipos de hipnosis, sanidad psíquica, experiencias fuera del cuerpo.
- Santería, Brujería y Satanismo: conjuros, hechizos, ritos satánicos, dedicación de los hijos a Satanás, abuso ritual, magia (blanca y negra).
- Pecado deliberado, continuo y no confesado: drogas, adicciones, ira, pecados sexuales, odio, un espíritu imperdonable, etc.
Es de vital importancia que la gente que sufre sea completamente honesta con los creyentes que le desean ayudar. ¿Están actualmente, o en el pasado, involucrados en el ocultismo? ¿Sus padres o familiares? Si son creyentes,¿tienen algún pecado «escondido» en sus vidas que no quieren confesar? Tanto sea posible, determine todo lo que puede contribuir a la manifestación satánica en su vida.
D. Tratar con los asuntos del pecado
Aun si la persona afligida no es creyente, él tiene que desear estar libre de la influencia satánica. Basado en lo que fue aprendido a cerca de actividad previa o actual de lo oculto, pecados no confesados, etc. Esta persona tiene que arrepentirse de estos pecados y cada actividad que pudo haber dado a Satanás un lugar en su vida. Cada cosa se debe confesar en voz alta, y pedir el perdón de Dios. La persona debe refutar cualquier práctica satánica pasada y la(s) fortaleza(s) que dio a Satanás en su vida.
Es importante entender que esta persona no tiene que ser cristiano para poder ser liberado de las fuerzas satánicas en su vida. Sin embargo, sin la protección y posición que un creyente tiene en Cristo sobre Satanás, esta persona está abierta a una renovada actividad satánica en su vida, a veces con una mayor intensidad (vea Mat 12:43-45). Mientras se trata con los asuntos del pecado, el Evangelio se debe presentar claramente y la oportunidad dada para que esta persona acepte a Cristo como Salvador.
Sin considerar la condición espiritual de la persona, él debe entender que si él regresa a las prácticas ocultas o el pecado deliberado, se está abriendo otra vez a la actividad satánica en su vida.
E. Liberación
Al llegar a este punto, los creyentes involucrados deben orar y pedir al Espíritu Santo mostrarles como Él quiere tratar con la actividad satánica en la vida de esta persona. Esto puede ser tan simple como echar fuera el demonio(s) en el nombre y por la autoridad de Jesucristo. Otras veces, una oración extendida y ayuno se puede requerir para romper la resistencia espiritual de las fuerzas satánicas involucradas. A veces, en casos donde la persona afligida es un creyente, el Espíritu Santo le guiará a reconocer su posición en Cristo, arrepentirse de los pecados que resultaron en la opresión satánica, y refutar a Satanás.
Note que durante el proceso de liberar a alguien de una aflicción satánica, es mejor no tratar de comunicarse en ninguna manera directamente con el demonio(s) involucrado. Juan 8:44 nos dice que el diablo es un mentiroso y padre de mentiras, y no hay razón para los demonios decir nada menos que mentiras. Muchos cristianos en ministerio con personas oprimidas han encontrado que hablar con los demonios y pedirles a manifestarse causa mucho más profanidades, agresiones físicas, violencia y prolonga y complica grandemente el proceso de la liberación de los demonios involucrados.
De la misma manera que no hay ninguna «fórmula mágica» para liberar a alguien de las influencias satánicas en su vida, tampoco hay resultados garantizados de un tiempo de intercesión y ministerio de liberación. A veces una persona afligida será totalmente liberada de toda actividad satánica. Otras veces habrá poca o ninguna liberación. A veces el Espíritu Santo desea que varias áreas de problemas en la vida de la persona afligida sean resueltas uno por uno durante un periodo de tiempo.
Reflexionemos
El trabajo del Líder en la extensión del reino lo coloca en primera fila a los ataques de satanás, la palabra nos exhorta a no ser ignorantes de las maquinaciones de este (2Cor 2:11). Aún cuando él es astuto e inteligente, es indefenso ante el cristiano que ha tomado toda la armadura de Dios y que a través de la oración está espiritualmente apto.
Oremos
Amado Padre en el nombre de Jesucristo en este momento me acerco a ti para que me des el discernimiento y me hagas apto para enfrentar la batalla espiritual y entender que en ti somos más que vencedores. Amén.







