50 Días de Fuego

Mi Pan Diario – Día 12

“Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos”. Mateo‬ ‭8‬:‭21‬-‭22‬ ‭RVR1960‬‬

¡Que bueno, que agradable, que felicidad se siente cuando se revela a tu vida el significado de abrir tu corazón a Cristo, permitir que viva en ti! Pues, en Él encontramos Salvación y Vida Eterna. Sin embargo, vivir en Cristo no es tarea fácil, seguir a Jesús, ser discípulo de Jesús con frecuencia implica un alto costo a pagar, es decir, sacrificios que nuestra lógica humana muchas veces no comprende y, por lo tanto, no está de acuerdo, ni dispuesto a realizar, por ello es que ponemos excusas.

Lindas palabras le expresan el escriba a Jesús: “Maestro, te seguiré a donde quiera que vayas”, si las reflexionamos, nosotros mismos las hemos mencionado, iguales o parecidas, pero la intención de esas palabras son las mismas ayer y hoy, cuando salen de nuestros labios. Son emocionales, superficiales, pues pronto aparece una excusa, dejamos de lado la Obra del Señor. En el versículo 20, Jesús profetiza la creación de la Iglesia, pues en su corazón solo estaba el principio de obediencia absoluta a la voluntad del Padre, y la tarea asignada a Jesús, fue rescatar lo que se había perdido, consiente del sacrificio que debía hacer estableció el plan a través de sus discípulos de la formación de la Iglesia, la cual tiene la Gran Comisión de hacer discípulos, por toda la tierra.

La Iglesia es el más grande legado que Cristo le dejo a la humanidad y de ella Él es la cabeza. Tú y yo, hermano y hermana, formamos parte de esa Iglesia y tenemos una noble tarea de hacer discípulos y solo lo vamos a lograr si permanecemos firmes en la roca que es Cristo, el León de Judá. Jesucristo nos habla con autoridad: “Sígueme, deja que los muertos entierren a sus muertos” por lo tanto, nos demanda lealtad total, nada, tiene prioridad sobre sus demandas de obediencia, no hay excusas que justifique; si estamos en la roca, nada nos faltará, nada nos causará temor, todo va a estar bien, Él es el Poderoso Gigante que guarda nuestra entrada nuestra salida, Él transformara nuestras vidas en instrumentos útiles, para bendecir nuestra sociedad.

Reflexionemos

¿Y tu hermano, tienes muchas situaciones en tu vida, que te obligan a poner en pausa tu servicio al Señor? ¿Te sientes satisfecho con el fruto de tu servicio en la obra del Señor?

Oremos

Señor Gracias, por tus misericordias, gracias por tu amor que se renueva en mi vida cada mañana, te pido perdón Padre por que se que te he fallado, he dejado que las situaciones de la se conviertan en piedra de tropiezo que han limitado mi deseo de servirte. Señor, gracias por tu Palabra bendita que me alienta y renueva mi entendimiento, pongo todas mis cargas en tus manos y te ruego que me des la sabiduría necesaria para tomar las decisiones correctas, para servirte con excelencia; te lo pido Padre en el nombre de tu hijo amado Jesucristo. Amén.

Ps Franklin Guerrero