«He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti». Juan 17:6-7 RVR1960
Este pasaje nos revela la profunda conexión entre Jesús y el Padre, mostrando la eternidad de Cristo y su participación en la obra divina desde antes de la creación. El acto de revelar el nombre de Dios a los discípulos muestra la intimidad y confianza que Jesús tenía con ellos, compartiendo conocimiento divino de una manera única. Esta oración nos invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con Dios, recordándonos que Jesús intercede por nosotros y que, al igual que los discípulos, podemos conocer y experimentar la cercanía del Padre a través de Cristo.
Reflexionemos
¿Cómo es nuestra relación con el Padre? ¿Cómo es nuestra relación con las personas que cuidamos? ¿Cuánto conozco a mi Señor?
Oremos
Padre amado, te agradezco por cada cosa que haces por mí, enséñame a relacionarme contigo y con las personas a mi alrededor, te necesito en mi vida, cada minuto de mi vida, no permitas que caiga en la tentación del mundo y alejarme de ti, guarda mis pensamientos y acciones, coloca en mí amor hacia ti y el prójimo, en el nombre de mi amado Señor Jesucristo. Amén.
Ps Arturo Aquino





























































