«Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba». Hechos 12:11 RVR1960
En este capítulo 12 del libro de los Hechos encontramos la descripción de la liberación sobrenatural del apóstol Pedro de la cárcel, encontramos la repuesta a la oración de una iglesia que intercedía fervientemente ante Dios por la liberación de Pedro, pero, también encontramos el primer apóstol mártir, Jacobo el hermano de Juan. Y nos preguntamos ¿Por qué Dios permitió que Jacobo muriera y salvó milagrosamente a Pedro? La vida está llena de preguntas difíciles como esta. ¿Por qué un niño tiene impedimentos físicos mientras otro es atléticamente dotado? ¿Por qué la gente muere antes de usar su potencial? Mucha gente piensa que creer en Dios le protege de los problemas, de modo que cuando las calamidades vienen, se rebelan contra la bondad y la justicia de Dios. El mensaje de este capítulo es que usted no debe renunciar a Dios solo porque le suceden cosas malas. La fe en Dios no garantiza la prosperidad personal, y la falta de fe no garantiza problemas en la vida. Si eso fuese así, la gente creería en Dios solo para hacerse rica. Dios es capaz de rescatarnos del sufrimiento, pero también puede permitir que este venga por razones que no podemos entender. Es en momentos como este que Satanás emplea su estrategia de llevarnos a dudar de Dios. Si siempre supiéramos por qué sufrimos, nuestra fe no tendría espacio para crecer. Vivamos la vida un día a la vez y sin respuestas completas para todas las preguntas de la vida, teniendo la fe y confianza que todo está obrando para nuestro bien, aunque no entendamos lo que estamos viviendo.
Reflexionemos
¿Confiaremos nosotros en Dios, sin importar lo que suceda? ¿Nos rendiremos ante la tentación de decir que realmente no le importamos a Dios?
Oremos
Amado Padre Celestial quiero darte gracias por tu amor y misericordia cuando nos guardas y bendices a diario y muchas veces de manera sobrenatural; pero hoy te pedimos que nos ayudes a mantener nuestra fe inquebrantable cuando nos toque vivir momentos amargos y difíciles sabiendo que estás obrando para nuestro bien, aunque no lo entendamos.
Ps Ana y Eliu Siso





























































