«No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías». 1 Tesalonicenses 5:19-20 RVR1960
El apóstol Pablo escribe a la Iglesia de Tesolónica para fortalecer su fe, consolarles en medio de la partida de los seres amados, afirmar la segunda venida de Cristo, entre los consejos y exhortaciones les dice “No apaguéis el Espíritu”. Cuando enfrentamos adversidades tendemos a desanimarnos y por consiguiente perder la esperanza y la fe, hoy Dios nos dice a nosotros que no apaguemos el fuego del Espíritu en nuestras vidas, más bien que lo avivemos en medio de las dificultades, que nos aferremos con mayor fuerza, mientras más antagónico sea lo que estemos viviendo el consejo es no perder la fe, aunque no lo veamos Dios está obrando a nuestro favor, está moldeando nuestro carácter al de Él. Avivamos al Espíritu cuando oramos, adoramos, escudriñamos su Palabra, hemos de hacerlo solos y también en compañía de otros, pero que nuestra fe no dependa de otros, sino de una comunión íntima entre Dios y nosotros.
Reflexionemos
¿Cada uno de nosotros ha vivido o está viviendo momentos o temporadas de desánimo, Como lo enfrentamos? Solos o acudimos al Espíritu Santo para que nos guíe y consuele?
Oremos
Amado Padre una vez más, gracias por no dejarnos solos, gracias porque en medio de la adversidad nunca nos has desamparado, a pesar de que muchas veces hemos perdido la fe, has permanecido firme para auxiliarnos y fortalecernos, aviva en nosotros todos los Días el fuego del Santo Espíritu. Amén.
Ps Ana y Eliu Siso





























































