50 Días de Fuego

Mi Pan Diario – Día 46

«Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido». ‭‭Hechos‬ ‭3‬:‭9‬-‭10‬ ‭RVR1960‬‬

Los judíos tenían por costumbre orar tres veces al día, por ello, siempre lo hacían desde el templo; así mismo, el cojo pedía que lo trajeran a la puerta del templo llamado «La Hermosa», por ser la más concurrida… ¡Que tremendo! Todo un mundo vivido alrededor de un templo, de una estructura, tomando decisiones cada día en función de la religiosidad y de la lógica, es más, de las emociones.

La lógica del cojo, le hace pedir limosna para sobrevivir, pero la llenura del Espíritu Santo en la vida de Pedro y Juan les hace pronunciar estas poderosas palabras: «No tengo ni plata ni oro, pero lo que tengo te doy. Levántate y anda». Estas palabras accionaron el poder del Espíritu Santo y el cojo pudo experimentar el milagro maravilloso, que su lógica jamás pudo imaginar, levantarse y caminar, he aquí la muestra de lo que el Espíritu Santo puede hacer a través de nuestras vidas, cuando buscamos llenarnos de su presencia, como lo hacían los apóstoles.

El mundo no entendía, ni podía explicar, los milagros que les tocó presenciar de manera irrefutable por eso perseguían y apresaban a los que creían, pidiendo explicaciones que se negaban aceptar, pues estaban más preocupados por conservar su posición y títulos que el imperio romano les permitía tener. Ante esto, otra vez Pedro, lleno del Espíritu Santo, declara las palabras que oyó de Jesús: «Este Jesús, es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser la cabeza del ángulo».

Cuanta sabiduría puede haber en un hombre lleno del Espíritu Santo. Pedro, sin ser un escriba, ni docto en la ley, les dijo con valentía en medio del Sanedrín, que ese hombre llamado Jesús que ellos rechazaron y crucificaron se había convertido en la piedra angular que une ambos lados de la barca (el pueblo de Israel y la Iglesia), guiándonos por un solo camino al Padre, sin Jesús en nuestras vidas no hay posibilidad de ser salvos; el Espíritu Santo hablando a través de los labios de Pedro.

Reflexionemos

Y tú hermano, ¿has sentido que el Espíritu Santo te ha usado para bendecir la vida de otras personas? ¿Has sentido que el Espíritu Santo te ha llenado de tal manera, que te apasionaste por hacer la obra de Dios a pesar de los obstáculos o limitaciones? Recuerda, no importa cuan intelectual seas o no, por que si tienes relación con el Espíritu Santo, el usará tus dones para bendecir a tu prójimo.

Oremos

Espíritu Santo, te doy gracias por permitirnos conocerte y tener la maravillosa experiencia de sentir tu presencia en nuestras vidas, ayúdanos a poder mantenernos dignos de ti. Te lo pido en el poderoso nombre de nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Pr. Franklyn Guerrero