“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. S. Marcos 1:14-15 RVR1960
Cuando vamos a construir una casa, lo primero que hacemos es elegir el terreno y lo más importante es que sea un terreno firme, para que al momento de una dificultad la construcción resista y no se derrumbe sobre nosotros; esto indicaba Juan el bautista, hablaba de alguien más poderoso, que no bautizaba con agua, sino con el Espíritu, este es Cristo, el terreno, la roca, ¡el reino de Dios!, un lugar inconmovible, dónde hallamos seguridad en medio de las adversidades, y para obtenerlo lo único que necesitamos es arrepentirnos y creer el evangelio, convencidos de que en Cristo Jesús somos más que vencedores.
Reflexionemos
¿A dónde voy en medio de las dificultades? ¿En quién he puesto mi confianza? Construyamos en el mejor terreno, en el reino de Dios, Cristo Jesús la roca inconmovible.
Oremos
Padre amado, gracias por amarme tanto, por enviar a tu hijo para mi redención, la roca fuerte dónde quiero construir mi relación contigo y toda mi vida, en Cristo Jesús, Amén.
Ps Arturo Aquino





























































